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Relata tu experiencia con la ansiedad

Moderadores: LuisCortes, Rampage

 #6785  por picaso21
 Lun, 29 Sep 2014, 23:17
Hola a todos, mi nombre es Ramiro. Desde hace 2 meses que vengo experimentando trastornos de ansiedad de forma diaria. En un tiempo pasado ya había tenido síntomas de este tipo, pero por una u otra cosa fueron desapareciendo. Recuerdo muy bien que cuando era niño tuve un episodio muy desagradable, en el cual tuve que sufrir dos noches por una sensación horrible de ahogo, y un miedo siguiente a dormirme y asfixiarme sin notarlo. Pasaron muchos años hasta volver a experimentar esa sensación, que cuando volvió, también me hizo sufrir durante el día, y no solo esa, sino que vino acompañada de algunos síntomas nuevos relacionados a la despersonalización y la desrrealización, algunas crisis en las que se me daba por llorar todas las noches y masacrarme los sesos intentando comprender que es lo que me estaba pasando.
Tras un episodio horrible, en el cual llegué a considerar la idea del suicidio, que por suerte desapareció de mi mente al instante, tuve la fortuna de conocer a una masajista, que debido a mi desesperación, que de a poco me llevo a expresarme abiertamente ante cualquier desconocido, se enteró de mis preocupaciones obsesivas con respecto a las enfermedades, al porvenir, a la depresión, a un mundo convulsionado que me lograba desanimar muy fácilmente. Trás una larga charla con los masajes de por medio, me enteré de que ella había padecido de trastornos de ansiedad durante 25 años sin encontrar absolutamente ninguna respuesta a su situación, ya que en esa época eran pocos los profesionales que hablaban del tema, y menos los que supieran realmente como tratarlo. Confieso que esa fue una situación extremadamente liberadora, hacía meses que me sentía solo, a pesar de que mi madre hiciese todo lo posible por escucharme, por recibir un poco de mi gran carga para aliviarme un poco el alma, por intentar imaginar la realidad en la cual yo me encontraba sumido. De repente me encontré con un millón de puertas abiertas, con una respuesta hermosa, un abrazo para el corazón. Después de tantas suposiciones absurdas y abstractas que me generaban mas y mas ansiedad, por fin pude iniciar mi viaje partiendo de una base mas estable y relajante. Fui a una psicóloga que de entrada me plantó una barrera diciéndome que estaba equivocado, que los síntomas que tenia no eran por ansiedad. Reconozco que eso me enfadó mucho y me invitó a dejar la terapia. En ese momento no necesitaba dar un paso atrás, era necesario empezar a caminar de a poco hacia mi bienestar, si me hacía falta algo era herramientas para afrontar mi problema de ansiedad. Pasé algunos meses de idas y venidas, cayendo en la desesperanza, sintiendo ánimo y desánimo, amargándome demasiado, durmiendo hasta tarde, sin sentir interés por nada, y por supuesto, cada vez mas preocupado por todo. Siempre fui una persona a la que le encantó hacer auto-análisis sobre aquellas cosas que me dolían, que me aprisionaban, que me enfadaban, que me encendían y me apagaban, y fue por eso que llegué a la conclusión de que mis trastornos de ansiedad, provenían de una raíz madre muy bien nutrida: MI AUTO-EXIGENCIA DESENFRENADA, MI BÚSQUEDA DE PERFECCIÓN. Mi padre se había ido de mi vida cuando yo tenía 3 años de edad. Mi madre comenzó su arduo viaje en la crianza de dos hijos en plena soledad. Desde ese tiempo me vi culpable, me sentí un mal hijo, creí realmente que mi padre se marchaba porque yo no me merecía su amor. Obviamente no entendí todo esto cuando era chico, sino a medida que los años pasaban y me daba cuenta de las armaduras que me había inventado, y de la falta de aprobación que siempre tuve hacia mi mismo. Por una u otra razón terminé convirtiéndome en el compañero de mi madre, en aquel hombre que secaba sus lágrimas e intentaba ayudarla con sus dolores y padecimientos. Ella jamás lo notó asi, jamás se imaginó que permitirme tomar ese papel sería tan pesado para mi. Ella andaba buscándose, tratando de amarse, tratando de perdonarse, y yo tratando de ayudarla.
La realidad es que mi infancia podría para haber sido mas conflictiva, nada tengo para reprocharle a mi madre, ni tampoco a mi padre... El, al igual que todos, quiso buscar la felicidad, y tal vez no logró ver que yo podría habérsela brindado. No siento rencor alguno, todo aquello que me pasó me ha traído hasta el camino que ando ahora, y a pesar de los dolores, de los miedos, de tantos síntomas incómodos, he logrado valorar mucho todo lo que tengo, y todo el trabajo que he venido haciendo durante mi vida. Afortunadamente nací en la vida del campo, y desde chico me llené de naturaleza y de calma. Ahora también tuve la oportunidad de conocer la ciudad, que también me ha entregado besos muy interesantes.
Los trastornos de ansiedad regresaron otra vez y con mas intensidad, después de haberme dejado respirar unos meses. Y creo que es, tal como dice Erick, por el hecho de no haberme concentrado en quitar el árbol de raíz. Siempre opté por pegarle una podada y disfrutar lo bueno hasta la siguiente primavera, en la cual los síntomas volvía, y al parecer mas enojados que antes!
En cuestión, encuentro días en los que me desespero, en los que me inundo de ira y el estómago me estalla, irritado y quejumbroso... Días en los que me sumo en la tristeza y logro divisar la vida de una forma negativamente parcial. Días en los que camino de la mano con el miedo, preocupado por todo aquello que quiero hacer y no hago, que quiero decir y no digo, que quiero comer y no como. Pero hay días maravillosos, días que nunca antes había vivido, días que me iluminan, días que me liberan, días en los que amo la vida y todo lo que nace de ella, y lo hago sin ninguna barrera, sin ninguna vergüenza. Expreso mi amor y no me arrepiento ni un poquito. Me siento en camino, mas allá del dolor y de la desesperanza que a veces se me acerca a a cantarme al oído, me siento en camino porque me atrevo a desnudarme, a contarme como nunca antes lo hice, a ocuparme de lo que me toca vivir, y por supuesto, a ocuparme de lo que quiero vivir, de lo que quiero dejar marchar, de lo que quiero perdonar.
Con una simple mirada hacia atrás veo todo lo que he progresado en el camino de mi liberación. Hace unos años ni se me ocurría la idea de llorar en público, porque realmente me atemorizaban las etiquetas, por eso es que también me callaba palabras hermosas, sinceras, y me ocultaba los delirios, los sueños, las historias que para algunos son una pérdida de tiempo.

Espero que cada uno de ustedes pueda encontrar esa paz que tanto se merece, que pueda dejar salir toda esa luz tan absurdamente escondida. Les deseo muchísimo éxito en todo aquello que se propongan!
Y por sobre todo, sepan que no están solos, que la soledad es una elección... Desde que yo dejé ocultar lo que siento, desde que empecé a hablar de lo que sentía, desde que admití que a veces uno no puede solo, las puertas se me abrieron y el mundo se me encendió.

Los quiero mucho, sean quienes sean y piensen lo que piensen :)
 #7054  por marisol arcos
 Sab, 26 Mar 2016, 06:38
Hola Ramiro he leido tu testimonio...y me senti completamente identificada..hasta las lagrimás
Tantas cosas que relataste era como leerme a mi misma.. (escribes muy bién.)..
Fijate que lo que más llamo mi atención de tu testimonio es que yo también he sido muy auto
exigente conmigo misma desde niña lo cual me paso la cuenta al pasar los años y al igual que tu
tengo dias buenos y malos...
Solo espero en Dios que tu también puedas salir de este transtorno que nos tiene a varios envueltos
te envió todas mis felicitaciones por el modo de ver la vida a pesar de los tropezones de esta.
Que Dios te bendiga
Marisol.
Última reactivación por doccumes22 en Sab, 26 Mar 2016, 06:38