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Relata tu experiencia con la ansiedad

Moderadores: LuisCortes, Rampage

 #51911  por Caria
 Dom, 25 Jul 2021, 20:48
Desde mi adolescencia padezco de ansiedad sin que supiera que era esa palabra, simplemente, me sentía agotada de tanto llorar, de pensamientos suicidas, de nervios constantes, ira sin control, rabia y gritos interiores, no era capaz de ver mi futuro viva, mientras que todo mi entorno parecían felices en sus vidas ideales, siendo un ejemplo para todos, menos yo evidentemente.

Siempre he pensado que tengo algo de trastorno por déficit de atención aunque cuando quise que los médicos me evaluasen, me dijeron que había llegado tarde y la sanidad está muy saturada. El caso, siempre he ido regular en mis estudios, a pesar de todos mis esfuerzos heroicos que nadie ha querido valorar porque mis notas han sido mediocres. A día de hoy, he conseguido ser maestra de educación especial y son mis compañeros quienes ven el potencial que llevo dentro. Mi familia no hace alarde de mis logros, pero los de mis hermanas si porque son funcionarias con un prestigio bastante importante en la zona donde vivimos, siendo todos los ciudadanos quienes reconocen sus labores profesionales con éxito. Hace poco, oí a mi madre hablar por teléfono (yo me escondí), ella hablaba de la trayectoria de sus dos hijas, de lo que habían conseguido, del nivel de vida que gastaban cada día...solo mencionó a dos de sus hijas... yo soy la tercera hija que no menciona. Pero esto apenas me duele, toda mi vida he estado bajo humillaciones, infravaloraciones e ignorada por ellas originándome impotencia y desarrollando una personalidad pasiva que me ha llevado a salir con chicos que no debería, ello por tal de huir de mi familia. Estas relaciones han sido tóxicas, acabando violada, maltratada, he abortado, he tenido una niña y ahora el padre maltratador consiguió la custodia compartida.

Todos los malos tratos me merecían la pena por no volver a casa, al final tuve que venir apaleada con mi madre y con una ansiedad de caballo. Ella me ha llevado a ser quien soy para lo malo.
No quise estudiar lo que estudié, me aguanté y trato ser la mejor para que se sientan orgullosos de mí. Quise aprender otros oficios, sacarme otros títulos y la excusa era que no podía desplazarme porque le daba susto que me pase algo en la calle. Por tanto, no he viajado, me da susto comprarme nada porque me pelea constantemente, si acaso salgo es solo un par de horas y tengo que volver con ella. Me engaña y me oculta cosas, me utiliza para hacer daño a los demás, mi madre es un ser repugnante que limita las ganas de vivir de cualquiera.

Mi padre estuvo a punto de acabar con su vida porque no podía más con las humillaciones que recibía y yo soy capaz de comprenderlo. Desearía no despertarme nunca y ver desde el cielo como nadie llora por mi pérdida, salvo mi hija pero es pequeña y puede olvidarse de mí.
Quisiera no vivir.

No duermo, no como, no me ducho, alguna vez me he puesto guapa y nadie de mi familia ha tenido un gesto bonito aunque no espero nada de nadie. Ellas no han tenido empatía conmigo y cuando se sienten culpables por el trato que ofrecen, regalan ropa para mi hija o para mi. El amor es gratis.

En casa de mi madre no hablo, la respuesta que doy son silábicas en un hilo de susurro porque mi tono de voz es muy diminuto. Me quitaron mi voz, mi voto e incluso mi opinión a través de los desprecios continuados a lo largo de mi vida, pues nadie se alegra de mis pequeños logros, mi opinión no sirve porque dicen que yo digo tonterías o que nunca me entero de nada, jamás me entero de lo que pasa en mi familia y si han de dar alguna noticia, soy la última en saberlo. Hace varios días, mientras almorzábamos en familia, mis hermanas dijeron: vamos nosotras dos de tiendas, se referían a ellas mismas, yo estaba con ellas en la misma mesa compartiendo el mismo pan que comíamos. Quisiera estar enterrada.

No me deja salir sin dar explicaciones, no puedo conocer a nadie, no puedo tomar el sol, ni siquiera puedo salir al balcón sin que mi madre me diga que entre dentro. Nadie de mi familia o entorno conocen las ganas que siempre he tenido de morirme, el rechazo a la vida es mi deseo, aquí no hago nada, tan solo respirar.

Tengo prohibido usar mi coche para ocio, solo puedo conducir en carretera por trabajo donde llego llorando, me seco las lágrimas y escondo mu sufrimiento. Salgo del cole y me echo a llorar. Llego a casa y me muero en la pena.